Soria, la provincia que mejor sale parada con la posible subida de impuestos en 2015

Hoy idealista.com publicaba que Soria y Ourense son las dos provincias que mejor paradas salen de la subida de impuestos a la venta de inmuebles propuesta por Montoro. en ambas regiones menos del 50% de sus propietarios se verán castigados por la medida, concretamente el 48,9% , unos 170.961 propietarios y el 49%, respectivamente. 

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dime dónde vives y te diré si te afectará o no la subida de impuestos a la vivienda que planea montoro (tabla) 

Posible REFORMA FISCAL 2015 ¿TE AFECTARÁ?

Hoy he recibido un e-mail de Javier Martínez de los Santos, de la  Asociación Empresarial de la Gestión Inmobiliaria – AEGI, a la que pertenezco y quisiera daros a conocer nuestra preocupación en el sector por una posible reforma que entrará en vigor el día 1 de Enero del 2015 sobre todo por su repercusión económica a todos aquellos propietarios de inmuebles que quisieran venderlos o a los propietarios e inquilinos que alquilen una vivienda.

1º.- TRANSMISIÓN DE BIENES INMUEBLES 

La reforma fiscal que propone el gobierno a partir de 2015, plantea en materia de renta a la hora de transmitir un inmueble la eliminación de la aplicación de los coeficientes de actualización (que corrigen la depreciación monetaria actualizando el valor de adquisición) y además la eliminación de la aplicación de los coeficientes de abatimiento a los activos adquiridos antes de 31 de diciembre de 1994

Esta reforma penalizará a los propietarios de inmuebles de segunda mano que se vendan a partir 2015, generando de manera automática un incremento de la base imponible sujeta a tributación. 

La factura fiscal se elevará especialmente para los inmuebles adquiridos antes del 31 de diciembre de 1994. A estos inmuebles se les podían aplicar tanto los coeficientes de abatimiento como los de corrección monetaria. 

Analizamos el siguiente supuesto práctico: Imaginemos que se adquirió un inmueble en 1978 por 6.000 euros y se vende por 120.000 euros. Si la transacción se efectúa antes del próximo 31 de diciembre, la factura fiscal será de 6.595 euros en el IRPF. Sin embargo, si decide vender a partir del próximo año, deberá pagar a Hacienda 26.240 euros por el mismo inmueble: casi 20.000 euros más. 
El texto elaborado por Hacienda pretende acabar a partir del 1 de enero de 2015 y de una sola vez con los dos instrumentos que históricamente han permitido reducir la carga impositiva sobre las plusvalías generadas por la revalorización de los bienes inmobiliarios en el momento de su venta: los coeficientes de abatimiento y el coeficiente correctores de la inflación. 

El proyecto de reforma del impuesto sobre la renta que ha elaborado el Gobierno incluye un cambio en la tributación de las plusvalías que en la práctica supondrá un endurecimiento radical de la fiscalidad para quien venda un inmueble, más grave cuanto más antiguo sea este. 

Pero la reforma del Gobierno va más allá, ya que no solo elimina los coeficientes de inflación sino que también suprime otros reductores de plusvalías aplicables a propietarios de inmuebles (acciones y otro tipo de bienes) adquiridos antes de 1994: los coeficientes de abatimiento. 

Hasta ahora, para calcular el beneficio económico obtenido por la venta de un inmueble se aplicaba un coeficiente reductor (coeficiente de abatimiento) que corregía la variación de los precios. Ahora, esos coeficientes desaparecen y el cálculo se realizará sobre la diferencia entre el precio de la compra y el de venta. 

2. ALQUILERES 

Frente al objetivo original de la mayoría de las medidas de la reforma fiscal que tratan de aliviar la presión tributaria sobre ciertos sectores de la población, las propuestas aprobadas referidas al alquiler de viviendas afectarán de manera negativa tanto a los propietarios como a los inquilinos. Los inquilinos que firmen un nu evo contrato a partir del 1 de enero de 2015 perderán significativamente sus ventajas tributarias. Sin embargo, si alquilan un piso antes de fin de año, podrán seguir deduciendo el 10,05 % durante todo el alquiler. Si no lo hacen, ya no se podrán deducir nada en cuanto entre en vigor la reforma fiscal. Esta desaparición solo tiene prevista una medida transitoria: la deducción para los inquilinos desaparecerá en los contratos iniciados a partir de 1 de enero de 2015. 

Asimismo, a partir de enero de 2015, todo nuevo contrato de alquiler estará sujeto a unas reducciones inferiores a las que se aplicaban hasta ahora, así que si es propietario, bajando la deducción del 100% que pasará al 50% cuando se alquile un piso a un menor de 35 años. 

En principio, y del mismo modo que se contempló la supresión de la deducción por inversión en vivienda, se articula un régimen transitorio para los alquileres de vivienda efectuados con anterioridad a 2015. De manera que la supresión de la deducción sólo afectaría a los contratos de alquiler firmados a partir del 1 de enero de 2015. Si bien, progresivamente los antiguos contratos podrían ir perdiendo las deducciones adquiridas conforme se vaya cumpliendo el plazo estipulado de duración inicial. Los contratos firmados desde 2013 tienen, por ley, una duración mínima de prórroga de tres años y, si se firmaron con anterioridad, de cinco. Para estos casos, fiscalmente. 
Por lo expuesto, podemos decir que se pretende conseguir una mayor recaudación penalizando la transmisión de inmuebles, lo que producirá un efecto negativo en el mercado de la vivienda y un perjuicio directo tanto a los consumidores como al sector inmobiliario. Tenemos que destacar que uno de los colectivos más desfavorecido por esta reforma sería la tercera edad. Si bien sigue exenta de tributación la ganancia derivada de la venta de su vivienda habitual, se penaliza la de sus segundas viviendas, fruto de su ahorro y plan de jubilación, además de crearse una situación de inseguridad jurídica. Son personas que han invertido sus ahorros en vivienda, que o bien están arrendando o con su venta se aseguran un futuro más estable. 
Abogamos por la supresión de la medida que se pretende implantar. En caso de no proceder a su supresión en la reforma, consideramos la necesidad de establecer un período transitorio para la supresión de dichos coeficientes. Ya hay estudios que prevén la inconstitucionalidad de la norma, por alterar o suprimir derechos adquiridos por terceros. De hecho, la decisión de adquirir o transmitir una vivienda se realiza en base a unos hechos objetivos vigentes en un determinado momento. Si la gente hubiera sido consciente de la supresión de dichos coeficientes, podría planificar su venta de igual forma que planificó su compra (en base a una norma que ahora modifican con efectos retroactivos). La supresión total y radical de dichos coeficientes deja a mucha gente en la más absoluta indefensión. Es importante, que de no suprimirse la medida que se pretende implantar es importante que se establezca un período transitorio para la supresión de los mismos, para que la gente no venda de forma desordenada sus viviendas. Ello dinamizaría el mercado inmobiliario durante dicho período transitorio y daría la oportunidad a muchas personas (fundamentalmente de la tercera edad) a liquidar dichos bienes de una forma más ordenada. 

Tenemos que ser conscientes, que el sector inmobiliario es uno de los motores de la economía de nuestro país y estos últimos años se ha visto castigado por la crisis económica y la falta de financiación y es ahora cuando se empieza a mover el sector, si se aprobara en la reforma fiscal lo que se pretende a la hora de transmitir un inmueble o arrendar, cuando volveríamos a tener un efecto negativo que afectaría a la economía de nuestro país. 

Por lo tanto proponemos la supresión de lo propuesto por el gobierno en el Impuesto de la Renta en materia de transmisión de vivienda, ya que en primer lugar se perjudicaría y penalizaría a los propietarios que quisieran transmitir un inmueble y produciría un efecto negativo en el sector inmobiliario que en estos momentos necesitas medidas de estímulo para reactivarlo.

Saludos cordiales, 

Javier Martínez de los Santos